Colitis Ulcerosa: Tratamientos naturales con fundamentación científica

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La Colitis Ulcerosa es una afectación inflamatoria de tipo crónico del tubo digestivo que evoluciona de modo recurrente con brotes.

La colitis ulcerosa afecta exclusivamente al colon, siendo la localización más frecuente en el recto. Puede presentar manifestaciones fuera del aparato digestivo como en articulaciones, piel, hígado, ojos…Existe un aumento de riesgo de padecer cáncer de colon, fundamentalmente, y este riesgo aumenta progresivamente a partir de los 10 años del diagnóstico de la enfermedad. La calidad de vida entre los brotes de esta enfermedad generalmente es  aceptable y durante las épocas en las que existe sintomatología puede verse gravemente mermada. No se conoce la causa de esta enfermedad. Existen muchas hipótesis pero la más actual es que sobre una predisposición genética hay una alteración a nivel inmunológico ante antígenos alimentarios o bacterianos. Otras teorías establecen un proceso infeccioso como causa desencadenante de la enfermedad, siendo varios los gérmenes que se han implicado. Todo hace pensar que existen múltiples factores involucrados en el origen de la enfermedad.

Visión endoscópica de un intestino grueso con úlceras

Los síntomas dependen de la localización anatómica y de la severidad de la inflamación. En la colitis ulcerosa la afectación a nivel rectal es lo más habitual siendo el síntoma principal la expulsión de sangre por el recto acompañada generalmente de aumento del número de deposiciones. Se puede asociar dolor abdominal más o menos difuso que mejora inicialmente con la defecación. Puede existir fiebre y pérdida de peso dependiendo de la gravedad, duración y localización del brote. Esta enfermedad suele presentarse en gente joven (2ª-3ª década de la vida) aunque puede manifestarse a cualquier edad. La colitis ulcerosa tiene otro pico de incidencia a los 60-80 años. No existen diferencias respecto al sexo. Parece más frecuente en los países anglosajones y existen factores genéticos que predisponen a la enfermedad.

El tratamiento convencional difiere según la gravedad de la enfermedad. Así, se utilizan antiinflamatorios intestinales como 5-asa para evitar las recaídas y mantener la remisión. La inducción de la remisión se realiza generalmente con dosis decrecientes de prednisona. En los casos dependientes de la prednisona suele aplicarse un tratamiento inmunosupresor que, por desgracia, no suele ser tan efectivo como en las artritis. Los casos de enfermedad extrema o malignización de tumores suelen tratarse con cirugía, que no descarta la vuelta de la enfermedad.

Colon extirpado con cirugía, atención a las ulceraciones

La situación actual de la enfermedad no es nada optimista. Entre un 20 y un 30% de los enfermos acaba recurriendo a la extirpación de alguna parte de su intestino grueso y más de la mitad deben recurrir a altas dosis de corticoides para mantener una actividad patológica baja. Sólo un 30% de los afectados sigue en remisión tras 10 años de enfermedad.

Cabe mencionar también que muchos individuos son diagnosticados de “Colitis indeterminada” cuando a nivel endoscópico sus lesiones son indistinguibles entra las dos enfermedades inflamatorias intestinales más comunes: Colitis ulcerosa y Enfermedad de Crohn.

Existe cierta negligencia por parte de muchos especialistas en anatomía patológica a la hora de analizar las biopsias de una endoscopia. Así, muchos pacientes que han sufrido una infección intestinal aguda (tras consumir antibióticos por ejemplo) han sido diagnosticados erróneamente de colitis ulcerosa. Esto se debe a que el especialista observa un aumento de la celularidad en la pared intestinal, principalmente a expensas de linfocitos, eosinófilos y células plasmáticas. El especialista califica este común hallazgo como “inflamación crónica inespecífica” errónamente, produciéndose un diagnóstico desacertado que ha llevado a un incorrecto tratamiento de muchos pacientes.

La teoría sobre el origen de la Colitis Ulcerosa:

Los pacientes afectados de esta enfermedad muestran una importante reducción de Bacteroidetes y Firmicutes en su flora, ambas especies implicadas en el desarrollo del sistema inmune innato y adaptativo. Ésto puede producirse tras tratamientos prolongados con antibióticos, una deficiente flora genética o una dieta lejos de la adecuada. Al producirse esta desregulación por la ausencia de estas y otras cepas el sistema inmune se vuelve citotóxico contra la mucosa intestinal mediante la secreción de citoquinas IL-5, IL-13 e IL-17.  En ausencia de flora inmunosupresiva el daño producido contra la mucosa es cada vez más grande. Los medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad controlan la producción de citoquinas proinflamatorias pero no tienen la capacidad de parar la enfermedad. Según esta teoría, el futuro tratamiento curativo de la enfermedad vendrá de la mano de la modificación de la flora intestinal para restablecer la flora inmunosupresiva. Si todo el dinero dedicado a la investigación y el desarrollo de los inmunosupresores se empleara en cómo modificar la flora bacteriana estaríamos muy cerca de una cura para esta enfermedad. La realidad es que los intereses económicos derivan la investigación hacia otro lado. Por ahora y con los medios a nuestro alcance, podemos intentar modificar la flora intestinal mediante transplantes fecales y tratar los síntomas mediante dietas y suplementos, en ningún caso curativos pero sí más efectivos que las terapias utilizadas normalmente.

Excelente esquema de la patología de la UC, atención al rol de las citoquinas IL

El tratamiento natural de la Colitis Ulcerosa basado en estudios científicos:

Dieta: La evidencia de la utilidad de un cambio dietético en la Colitis Ulcerosa es muy grande. Siguiendo una dieta antiinflamatoria, todos los pacientes (24) de un estudio pudieron dejar de tomar medicación y entraron en remisión. Lutz trató a casi 100 pacientes con su dieta baja en carbohidratos, de los cuales casi 90 entraron en remisión sin medicamentos. La Dieta de los Carbohidratos Específicos tiene muchos seguidores, con varios pequeños estudios que la avalan. Varias revisiones establecen que una dieta alta en carbohidratos, cereales y grasas trans aumenta las posibilidades de sufrir colitis ulcerosa. En internet podemos encontrar muchísimos casos de pacientes que entran en remisión con dieta GAPS, Paleo e incluso Cetogénica. La dieta más adecuada para tratar la Colitis Ulcerosa consistiría en la eliminación de todos los cereales y legumbres además de la mayoría de lácteos. Se necesita énfasis además en la reducción de carbohidratos, limitando fruta y verdura cruda durante los primeros meses de tratamiento. Posteriormente se reincorpora poco a poco una vez el paciente está en remisión. Recomendamos encarecidamente la lectura del libro sobre el protocolo autoinmune así como de la obra maestra de Jean Seignalet: La alimentación, la tercera medicina.

Boswellia: Cuatro estudios de calidad apoyan el uso del extracto de Boswellia (900-1500mg de ácidos boswellicos por día) en el tratamiento de la Colitis Ulcerosa. La resina de Boswellia se ha mostrado más efectiva que la Mesalamina y la Sulfasalazina en la inducción y el mantenimiento de la remisión de la CU.  En un estudio 14 de 20 pacientes entraron en remisión utilizando Boswellia. En otro 18 de 26 entraron en remisión y en un último estudio los pacientes mejoraron más utilizando Boswellia que Mesalamina. El extracto de Boswellia Serrata debería ser utilizado como principal método de control de la enfermedad y  síntomas. En nuestro artículo sobre la Boswellia te damos más información:

Curcumina: Este antiinflamatorio natural es tremendamente efectivo para evitar las recaídas: en un estudio sólo el 4% de los pacientes que usaban Curcumina tuvieron un brote mientras que en otro, la Curcumina mejoraba la efectividad de la Mesalamina en más del 25%. Recuerda seleccionar Curcumina de alta absorción (BCM-95) para obtener los efectos deseados.

Butiratio: Este ácido graso de cadena corta se ha mostrado efectivo en el tratamiento de la Colitis Ulcerosa al ser ésta una enfermedad que afecta sólo al epitelio intestinal, sin profundizar en abscesos o fístulas. Los enemas de butiratio fueron más efectivos que el placebo en el tratamiento de CU distal. El tratamiento con butiratio via oral también ha demostrado ser efectivo en esta enfermedad. Al ser los enemas muy incómodos y la suplementación con butiratio muy cara, recomendamos el consumo de fibra fermentable como la de psyllium junto con bacterias productoras de Butiratio (Clostridium Butyricum) para conseguir aumentar los niveles de ácidos grasos de cadena corta en nuestro intestino.

Probióticos: Algunos probióticos se han mostrado efectivos en el tratamiento de la CU. El VSL#3 mejoró los síntomas del 80% de pacientes en un estudio y fue mejor que el placebo en otro. Mutaflor, básicamente compuesto por la cepa Escherichia coli nissle, tuvo un resultado equivalente a la Mesalamina en el mantenimiento de la remisión en la CU en otro estudio. La levadura Saccharomyces boulardii fue efectiva en inducir la remisión en la CU en un pequeño estudio piloto.

Ayuno intermitente: Un estudio mostró que durante el Ramadán, que consiste en un ayuno de 16 horas por día durante un mes, los marcadores inflamatorios de los enfermos con CU disminuyeron. Parece lógico que los que sufren enfermedades inflamatorias intestinales hagan un ayuno de 16 horas diarias, o lo que es lo mismo, saltarse los desayunos o las cenas.

Vitamina D: La deficiencia de Vitamina D se observa en más del 70% de pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales. Además, la magnitud de la deficiencia se correponde directamente con la severidad de los síntomas. La suplementación con Vitamina D es fundamental en la mayoría de los casos de CU. Recuerda también consumir alimentos ricos en Vitamina D como el salmón salvaje, la trucha o los huevos además de tomar el sol en las horas centrales del día.

Aceite de cáñamo: El aceite de cáñamo, un gran modulador del sistema inmune, es una de las mayores promesas dentro de los tratamientos naturales de la CU. Dosis entre 12 y 25mg diarios llevan a remisión a numerosos pacientes. Aquí puedes consultar los más de 800 testimonios que avalan su uso. Asegúrate de comprar aceite de cáñamo testado en laboratorios. Nosotros recomendamos ésta marca.

Magnesio: La deficiencia de magnesio es tremendamente común en las enfermedades inflamatorias intestinales y se reporta hasta un 88% de prevalencia. Esta carencia conlleva un aumento de los síntomas intestinales y la aparición de espasmos y adormecimiento muscular. Evita a toda costa el citrato de magnesio, un potente laxante. Consume verduras y hortalizas además de suplementar con este mineral. Los mejores suplementos de magnesio si padeces CU son los que se absorben correctamente sin tener propiedades laxantes.

Zinc: El zinc regula la permeabilidad intestinal y reduce el riesgo de brotes. Además, su ingesta es protectora frente al riesgo de poder desarrollar una enfermedad inflamatoria intestinal. Elige un suplemento de Zinc de alta absorción.

Transplante Fecal: Al contrario que los antes mencionados, éste es un método curativo. No hay ningún otro tratamiento que haya permitido alcanzar una remisión completa e inamovible, de manera consistente. Analizando los estudios existentes a día de hoy, observamos que de los más de 200 pacientes tratados, el 65% mejoró con el tratamiento y el 42% entró en remisión. La remisión en muchas ocasiones significó una curación definitiva de la enfermedad. Estas cifras sobrepasan con creces cualquier otro tratamiento aplicado en esta enfermedad hasta la fecha.

Un aumento exponencial en el uso de antibióticos de amplio espectro, jabones bactericidas, una cada vez más deficiente dieta estándar además de cada vez mayores niveles de estrés y contaminación medioambiental están exterminando nuestra flora intestinal generación tras generación, tal como diversos estudios ya han demostrado. Esto esta llevando a un aumento dramático de la incidencia de las enfermedades inflamatorias intestinales.

Aumento de la incidencia de las EEII en los últimos años. Que alguien se atreva a decir que la dieta y el uso indiscriminado de los antibióticos no tienen nada que ver.

Lo que es peor, cada vez nos encontramos con más niños con estas enfermedades, sus padres no se dan cuenta de que su previo abuso de antibióticos, partos por cesárea y la cada vez más corta lactancia tienen mucho que ver con la enfermedad de su hijo. Recordemos que la flora intestinal se transmite madre/hijo durante el parto y la posterior lactancia.

Resumen de nuestra propuesta de tratamiento para la Colitis Ulcerosa:

 

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Referencias:

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