Enfermedad de Hashimoto o hipotiroidismo autoinmune: Tratamiento Natural

La enfermedad de Hashimoto es un trastorno autoinmune en el que el propio organismo ataca la glándula tiroides mediante anticuerpos. La sintomatología de esta enfermedad es compleja y muy amplia, siendo muy fácil confundir los síntomas de la EH con los de otras enfermedades. En general se suelen observar variaciones de peso, fatiga, estreñimiento o diarrea, sensibilidad al frío y calor, etc… Es muy común que esta patología vaya asociada a otras enfermedades de carácter autoinmune como la Colitis Ulcerosa. El diagnóstico se realiza mediante pruebas de laboratorio (TSH, T3, T4, anti-TPO, anti-TG) unidos a síntomas y ecografía del bocio. La prueba de oro para el diagnóstico es una biopsia, aunque rara vez es necesaria. El paciente típico es una mujer de media edad que lleva años sufriendo diversos síntomas inexplicables. La sensibilidad de los análisis de sangre es excelente, pudiendo identificar la enfermedad en más del 96% de los casos. A pesar de que el pronóstico (al contrario que en otras enfermedades autoinmunes) es bueno, los pacientes siguen sufriendo síntomas diversos a pesar del tratamiento convencional y su riesgo de cáncer de Tiroides está incrementado hasta en un 300% respecto a la población normal.

El tan característico bocio (aumento de tamaño de la tiroides)

Para entender mejor cómo funciona tu tiroides, vamos a poner un ejemplo sencillo: La tiroides se encarga de producir varias hormonas metabólicas como la T2,T3 y T4.  Estas hormonas interactúan con otras en tu organismo (Insulina, Cortisol, etc..)  y necesitan estar en constante equilibrio. Por ello, al mínimo desequilibrio las enfermedades que alteran la tiroides provocan una variedad de síntomas inimaginable. ¡Todo tu cuerpo se está volviendo loco!

El tratamiento convencional consiste en la utilización de Levotiroxina de por vida, realizando chequeos cada 12 meses para comprobar que la dosis es la adecuada. En algunos casos se ha utilizado hormona proveniente de cerdos pero existen discrepancias en cuanto a su seguridad dado que la proporción de hormonas en los animales no es exactamente la misma que en humanos.

Funciones de las hormonas tiroideas

Añadir al protocolo tradicional una serie de medidas que no producen efectos secundarios y mejoran la sintomatología parece muy razonable en estos casos. A continuación mostramos las 7 pautas naturales que, según estudios científicos, parecen fundamentales en el tratamiento de esta enfermedad:

1- Salir corriendo cuando veas gluten: Se estima que casi el 30% de los enfermos de Hashimoto son Celiacos no diagnosticados. En un estudio interno hecho con 47 pacientes de Hashimoto, el 76% mejoró al eliminar el gluten de su dieta. La eliminación del Gluten debería ser la primera medida a tomar por cualquier enfermo de Hashimoto. Si la eliminación de Gluten no es suficiente, considerar realizar una dieta hipoalergénica con especial énfasis en la eliminación de los lácteos ricos en caseína. Recomendamos especialmente el libro del inmunólogo francés Jean Seignalet para comprender cómo se realiza una dieta de eliminación de manera correcta.

2- Reducir producción de Estrógenos: Muchas mujeres consumen demasiados carbohidratos, que aumentan los niveles de estrógenos en el organismo. Recordemos que los estrógenos afectan negativamente a la tiroides. Por tanto, habría que recomendar una dieta baja/moderada en carbohidratos en pacientes con Hashimoto. Idealmente sustituir los carbohidratos por grasas saludables como la de coco o aguacates.

3- Eliminar la Soja: Los fitoestrógenos de la soja tienen una importante actividad anti-tiroides y se han relacionado con el cáncer de tiroides y la aparición de Hashimoto en niños. Además, tres estudios distintos han mostrado relación entre la ingesta de soja y la disminución de la actividad de la tiroides.

4- Suplementar con Yodo: La deficiencia de este oligoelemento es la causa más común de hipotiroidismo en el mundo. Durante los últimos 30 años, nuestro consumo de yodo ha disminuido en más de un 300%. Se podría considerar hacer una prueba de yodo en orina para descartar carencias. En caso de deficiencia, valorar suplementar pero teniendo cuidado dado que un exceso de yodo puede provocar también alteraciones en la tiroides, principalmente hiperactividad. La suplementación con el alga Kelp en dosis crecientes debería ser suficiente. Recordad que siempre que se suplementa con Yodo parece razonable tomar Selenio para evitar los efectos tóxicos del Yodo. También, si tienes deficiencia, considera aumentar tu ingesta de algas, marisco y pescado, todos ellos ricos en Yodo y Selenio.

5- Reducir la ingesta de Goitrógenos: Interfieren en la función de la tiroides. Hay que intentar reducir su ingesta si tienes problemas de la tiroides. Principalmente nos referimos a las coles, coliflor, brócoli y espinacas. Evitar totalmente cacahuetes y soja, tal como mencionamos anteriormente.

6- Alejarse de la radiación: La tiroides es sensible a la radiación por lo que los que padecen esta enfermedad deberían pedir un collarín de protección cada vez que hacen radiografías o se someten a cualquier tipo de radiación conscientemente.

7- Evitar los disruptores endocrinos: Algunos, como las Brominas o los BPAs hay que evitarlos a toda costa. Evita refrescos azucarados, comida enlatada, botellas de plástico, etc…

8. Controlar los niveles de vitamina D: El 92% de los pacientes con Hashimoto tienen deficiencia de vitamina D. Además, la gravedad de la deficiencia se corresponde con la severidad de los síntomas y el número de anticuerpos. Vigila que tus niveles de vitamina D estén en al menos 50 ng/mL. Consumir alimentos ricos en vitamina D como el salmón, la trucha o los huevos puede ser una buena estrategia para aumentar los niveles de esta vitamina en suero. Además, toma el sol en horas centrales del día sin protección y suplementa con productos de vitamina D sobre todo en épocas en las que no pases mucho tiempo al aire libre.

9. Reducir la permeabilidad intestinal: Suplementar con el principal nutriente de los enterocitos intestinales, el aminoácido L-Glutamina, reduce la permeabilidad intestinal. Además, suplementar con  minerales indispensables como el zinc de alta absorción y magnesio biodisponible regula la barrera intestinal.

10. Consumir probióticos y fermentados: Una flora intestinal más variada ayuda a regular los Tregs y disminuir las reacciones autoinmunes. Consume con frecuencia fermentados caseros como el chucrut, el kéfir o el kimchi además de suplementar con una mezcla de bacterias de ácido láctico y Clostridium butyricum además de la levadura probiótica Saccharomyces boulardii.

11. Alimentar a tu flora intestinal: Es recomendable consumir fibras prebióticas procedentes de una amplia variedad de frutas y verduras, siendo especialmente recomendables las fibras solubles procedentes de boniatos, calabazas o yuca. Una de nuestras fuentes prebióticas favoritas son las semillas de Psyllium o Plantago Ovata, que ayudan a producir butiratio intestinal.

12. Controlar los síntomas con los aceites de cannabinoides: El aceite CBD tiene una espectacular eficacia en el tratamiento de los síntomas de Hashimoto además de ser capaz de reducir la producción de anticuerpos en algunos casos. En esta web puedes leer más de 800 testimonios de tratamientos exitosos con CBD además de comprar productos certificados en laboratorio.

13. Suplementar con antiinflamatorios naturales: La suplementación con antiinflamatorios naturales como la Curcumina, la Boswellia o el Jengibre ayuda a regular la actividad de la Tiroides y limita la producción de anticuerpos.

Remedios naturales con base científica:

  1. Dieta sin gluten estricta, avanzando a dieta hipoalergénica si no se observan resultados tras 3 meses. Leer libro de Seignalet.
  2. Reducir ingesta de carbohidratos, goitrógenos y eliminar soja y cacahuetes. Sustituir por grasas recomendadas. Aumentar ingesta de marisco, algas y pescado.
  3. Análisis de yodo en orina, si es necesario suplementar con Kelp y Selenio para cubrir la carencia.
  4. Levotiroxina sintética haciendo chequeos cada doce meses e intentando ir reduciendo la dosis paulatinamente.
  5. Evitar disruptores endocrinos y exposición a la radiación.
  6. Suplementar con antiinflamatorios naturales como boswellia, curcumina, omega-3 y jengibre.
  7. Tratar los síntomas con aceite CBD de alta calidad.
  8. Suplementar con vitamina D para evitar deficiencias.
  9. Suplementar con L-Glutamina, Zinc y Magnesio para reducir la permeabilidad intestinal.
  10. Consumir fermentados y probióticos.
  11. Aumentar el consumo de fibras solubles como el Psyllium.

Si este artículo te ha resultado útil, considera apoyar nuestro trabajo mediante una pequeña donación:

Donar

Si tienes alguna duda al respecto de este artículo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros:

Referencias:

http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hashimotos-disease/diagnosis-treatment/treatment/txc-20269790

http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.3109/00365521.2011.639084

Conrad SC, et. al. “Soy formula complicates management of congenital hypothyroidism.” Arch Dis Child. 2004 Nov;89(11):1077.

Fort P. et. al. “Breast and soy-formula feedings in early infancy and the prevalence of autoimmune thyroid disease in children” J. Am. Coll. Nutr. 1990 9: 164-167.

Hampl R, et. al. “Short-term effect of soy consumption on thyroid hormone levels and correlation with phytoestrogen level in healthy subjects.” Endocrine Regulation. 2008 Jun;42(2-3):53-61.

Messina, Mark, et. al. “Effects of soy protein and soybean isoflavones on thyroid function in healthy adults and hypothyroid patients: a review of the relevant literature.” Thyroid. 2006 Mar;16(3):249-58.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2111403/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2935336/

https://www.endocrineweb.com/news/type-1-diabetes/14778-endocrine-disrupting-chemicals-edcs-hormone-health